Se está desarrollando una Infraestructura de Datos Espaciales (IDE) ubicada en la UAM y que facilite el acceso a la información de los diferentes grupos de trabajo, reduzca las duplicaciones de recogida de información y promueva una armonización, difusión y utilización de datos lo más amplia posible, con mayor disponibilidad y calidad de información. Se pretende garantizar una interoperabilidad de la información espacial en beneficio de políticas comunitarias, nacionales y del público.
El esquema básico de funcionamiento de la IDE REMEDINAL es el de una base de datos espaciales basado en la red en el que se incluya un catálogo de recursos y de datos geográficos (con sus respectivos metadatos) que permitan la integración de información del proyecto así como la explotación de datos de acceso público para la creación de un flujo interno de trabajo.
Esta información incluye:
- Cartografía temática digital (modelos de elevación, variables climáticas, variables sociales y económicas, entre otras).
- Imágenes satélites de distinta resolución espacial y que cubran una variedad de espectros de longitudes de onda (Enhanced Thematic Mapper, ICONOS, Quickbird).
- Ortofotos.
- Bases de datos de distribución de especies e impactos, entre otras.
Las actividades técnicas de investigación y de producción de resultados con este material incluye la corrección de imágenes, clasificación de los tipos de uso de suelo en distintos tiempos, precisión de las clasificaciones y tasas de cambio de usos del suelo, principalmente. Las actividades científicas incluyen la determinación de causas de pérdida de vegetación, mapas de predicción de riesgos, predicción de hotspots de diversidad y sus factores determinantes, modelos predictivos de distribución de especies y efectos potenciales de distintos impactos ambientales, priorización de lugares para la restauración ecológica, localización de huecos en el sistema de espacios naturales protegidos. Se hará especial énfasis en la evaluación de costes y beneficios de la restauración pasiva (sucesión secundaria por abandono de tierras) y la restauración activa de la vegetación (reforestaciones).
Los beneficios se determinan principalmente en términos de características de diversidad y secuestro de carbono. Para ello se combina información de diferentes tipos, incluida la tomada en campo, satélites y cartografía. A los “modelos ecológicos” de restauración se superponen “modelos económicos” en colaboración con un especialista en economía ambiental de nuestros centros de investigación.